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La subida de la bolsa y la reducción de duda elevan la riqueza de las familias

La riqueza financiera neta de las familias españolas se situó en 1.366.708 millones de euros al finalizar el segundo trimestre del año, lo que supone un aumento del 9,3% respecto al mismo periodo de 2016 y un 0,9% más en comparación al anterior trimestre. Ese volumen de activos financieros netos equivale al 120,6% del PIB, una ratio que es 6,4 puntos porcentuales superior a la contabilizada en junio del año pasado, según los datos publicados ayer por el Banco de España y recogidos en distintos diarios consultados. De esta forma, la riqueza de los hogares continúa mejorando a buen ritmo y se mantiene significativamente por encima de los niveles previos a la crisis económica, ya que en el primer semestre de 2007, justo antes del comienzo de la recesión, rozaba el billón de euros y hoy es de 1,36 billones de euros, más del 35% superior.

Esto pone de manifiesto que las familias han aprovechado los años de crisis para reducir su deuda, lo que ha elevado su riqueza. Una mejora en la que en el último año también ha desempeñado un papel protagonista la revalorización experimentada por la renta variable en Bolsa. No obstante, al contrario de lo que venía sucediendo en los últimos trimestres, la deuda de los hogares creció un 0,94% entre abril y junio, hasta sumar un total de 720.119 millones de euros, si bien dicha cifra es un 1,5% inferior a la registrada un año antes. Lo más destacable para los expertos es que en términos interanuales, la deuda de los hogares no ha dejado de caer desde el año 2010, coincidiendo con los años más duros de la crisis económica. En términos de PIB, en la actualidad representa el 63,6%. El leve repunte experimentado por el endeudamiento en el segundo trimestre estaría motivado por la mejora del sector inmobiliario y el crecimiento que experimentan los nuevos créditos hipotecarios para la compra de vivienda. Sin embargo, en términos agregados, todavía el saldo vivo de todas las hipotecas en vigor continúa descendiendo  trimestre tras trimestre, ya que es mayor el volumen de préstamos que van cancelándose que aquellos que se conceden.

Este capítulo del endeudamiento es uno de los que más preocupa a los analistas, ya que consideran que si bien el proceso de desapalancamiento llevado a cabo por empresas y familias ha sido muy notable en los últimos ejercicios, el consenso de expertos coincide en que debería seguir corrigiéndose a corto y medio plazo. En este sentido, recuerdan los elevados riesgos que supondría una subida de tipos de interés para quienes estén fuertemente endeudados.

(Cinco Días. Página 33)